Cuando pienso que antes era una muchachita muy triste y que no sabía que hacer con sus dramas y su pena, me siento orgullosa de ver en lo que me he convertido ahora. Sí, recurrí a la ayuda psicológica y no me arrepiento, pero ahora sé que es algo que podría haber logrado sola.
A veces cuando me siento sola, puedo sentir una caricia en la mejilla o un tibio beso en la frente. Me hacen falta tus mimos y por lo general me haces falta tú, pero todo pasa por algo y lo más probable es que haya sido para hacerme más fuerte. El día que decidí dejar de llorar, no fue el más feliz de todos... Pero si fue el momento en el que me dí cuenta de que tenía que ser fuerte...
Por ti & por mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario