domingo, 22 de enero de 2012

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A veces no es solo la necesidad de sentirse apreciado por alguien. A veces es el deseo de compartir con alguien más parte de tu vida de una manera especial, y no quiere decir un noviazgo. Si no que desarrollar esa confianza, que como bien dijo un amigo, no trata del tiempo, si no la intensidad. Me refiero a ese comienzo de amistades que ni nosotros podemos explicar a quien nos lo pregunta, esas amistades que en cuestión de días te hacen ver las cosas desde otra perspectiva y a la vez cuestionarte un sin fin de cosas en las que quizás jamás pensaste de esa manera. Los amigos son una parte fundamental dentro de la vida de cualquier persona, y doy gracias por los que tengo. Son pocos, los cuento con una mano, y los adoro. ¿Pero la amistad es algo que siempre tiene que ser recíproco? Porque yo te considere mi mejor amigo, ¿Eso significa que tu me consideras tu mejor amiga? Repito, es la confianza, siempre es la confianza, es la clave.




Nada es más necesario que la verdad y, con relación a ella, todo lo demás no tiene más que un valor de segundo orden.




La verdad es que si bien sé que he tenido dramas bastante poco comunes en mi vida, sé que hay gente que la pasa mal siempre o la mayor parte del tiempo o bien tiene problemas que afectan de manera permanente o de una muy esencial en sus vida; y no quiero sonar mal, pero me hace darme cuenta, de que siempre se puede salir adelante.
Sé que cometo errores, pero la vida es cometer errores. De los errores se aprende. 

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