La verdad es que no sé por donde comenzar.
Han sucedido demasiadas cosas y no sé como comenzar.
No sé como comenzar
¿Ya lo dije?
Estoy desorientada, perdida, no sé que hacer... En realidad, miento, yo sé que sí... Porque si sé lo que tengo que hacer y lo tengo muy muy claro pero creo que no quiero asumirlo. Eh ahí el dilema.
¿Qué pasa cuando tenemos un dilema? ¿Lo resolvemos o lo guardamos hasta que se resuelva solo?
Creo que he esperado tanto que mis dilemas se resuelvan solos que me guardo ese rencor en el alma y me amarga hasta la raíz.
Ya estoy cansada, y no de escribir y leer, estoy cansada... Tampoco es de vivir, me encanta vivir.
Creo que estoy cansada de estar enferma, de las pastillas, las rutinas, los horarios, los gritos, los retos, todas esas cosas que en general se encargan de amargarme por motivo de arruinarme sin voluntad alguna.
No me gusta estar triste. Miento
Si me agrada estar triste, porque luego puedo experimentar la alegría y la disfruto aún más.
Creo que estoy cada día más poco tolerante, ya no tolero tanto a la gente como lo hacía antes... Aunque no quiere decir que me esté volviendo una completa antisocial, (porque eso no es verdad) sino que escojo mejor lo que quiero. ERROR. Creo que no escojo mejor, si no que ahora escojo y no acepto al resto porque así tiene que ser; porque tengo claro que mis elecciones de amistad no son las más indicadas según el criterio de la sociedad y de mis padres, pero al final, debo hacer lo que me hace feliz. ¿O no?
Osea, no es mi intención irme por el "mal camino" pero mi mamá cree que es así todo, que si no hago esto o aquello, me estoy perdiendo y no podré salir nunca más de ese pozo oscuro al que me están metiendo "las malas juntas". Me pregunto... ¿Qué pensaran los papás de mis amigos(as)? ¿Dirán que soy yo la de las malas juntas?
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