Y sigo esperando que el alma me regrese al cuerpo.
¿Por qué me es tan fácil sentirme así?
Igual, a pesar de todo ya no me siento tan vacía como hace un mes.
Creo que me siento cada día más cerca de ella, y las palabras de la señorita en Rancagua aún me dan vueltas en la cabeza y el corazón. Sé que solo hay dos opciones. Una tercera no existe. O quizás si, pero para mi solo hay dos. O es sí o es no. Nada más que eso.
Me gustaría conocer otros jóvenes o adultos que hayan pasado por mi situación, saber como se sienten o sintieron.
Después de todo... No puedo hablar con cualquiera del tema, porque sé que creen entender pero no lo hacen. Lo intentan y sé que es así, pero no es igual ponerte en la situación a vivirla ¿O no?
Yo creo que cuando tenemos un problema o sentimos dolor, no hay nadie más en el mundo que pueda entenderla. A pesar de que podemos experimentar situaciones muy parecidas, nunca son iguales y nadie siente lo mismo. Todos sentimos y pensamos de una manera distinta.
Me ha costado mucho entender porque me duelen tanto las cosas. No quería aceptarlo. No podía aceptarlo. Lo encontraba inconcebible. Pero no es tan así, ahora lo entiendo mejor y me siento mejor.
No es malo. En realidad es bueno.
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