lunes, 9 de abril de 2018

¿Cuestionar lo cuestionable?

Hace unos meses estuve haciendo ciertas averiguaciones en sitios como MyHeritage y National Geographic (sí, eso es real) sobre los test de ADN que te permiten ver tus ancestros y básicamente saber quien eres en cuanto a etnia y herencia familiar, de donde vienen tus orígenes.
Para mí esta premisa igual es heavy, y no lo supe realmente hasta que me lo cuestioné un día conversandolo con una amiga en el comedor tomandonos un té. Le empece a contar que había visto estos kits de ADN y que te analizan hasta tus ancestros y blablablá. Y le dije: loco, acabo de caer en la cuenta más brígida y shockeante de mi vida.
Mi realidad es que yo soy hija adoptiva, y sí, también conocí a mi madre y hermano biológico. Hasta ahí. Para mi mi familia son mis padres adoptivos, ellos me dieron un hogar, una vida y amor incondicional, del resto de mis familiares no puedo decir nada negativo, nunca me hicieron sentir distinta, yo sé como me aman y como los amo. Pero creo que puedes entender hacia donde va mi tema.
Hacer un test de ADN implica saliva, tú ADN, tu sangre.
Mis papás y yo no tenemos la misma sangre.
Si hacía el test sabría mis "verdaderos orígenes" y es ahí cuando me invadió la pena y dije a la mierda, por qué!? esto no es lo que quería y es la verdad más cruda. Mis origenes no son los mismos, mi familia es mi familia por amor.
Y todo eso mientras me tomaba el té.
Mi amiga me miró y me dijo: oh la weá heavy.
Y le respondí: Sí, brígido.
Agaché la cabeza y lloré.

No hay comentarios:

Publicar un comentario