¿Recuerdas esa mañana? ¿Recuerdas el momento en que
tomaste mi mano por primera vez? Levantemos la colcha y sacudamos la cama
cariño, así es más fácil conciliar el sueño, aunque sabemos que no es insomnio
nuestro problema.
Que tristes son estos momentos cuando te siento lejos sin
explicación y no sé cómo hacer para que no te alejes de mi lado… Que tristes
son los momentos en los que te levantas temprano y me pierdo sola en la cama,
una cama gigante que me recuerda lo pequeña que soy en este espacio.
Porque quiero que entiendas que me encanta hacerte
desayuno en las mañanas y hacerte cariño mientras duermes; que la energía que
me entregan tus manos, tus ojos y tus labios no es nada del otro mundo, pero
tampoco es de éste. Que la manera en que tus pies se entrelazan a los míos en
un baile cariñoso es la mejor forma en la que te expreso mi cariño sin tener
que decirlo.
Deseo tener más momentos contigo y sentir tu mano junto a
la mía recorriendo el camino. Quiero entregarte todo mi cariño en un beso y
abrazarte hasta que el cuerpo se me entumezca. Así tanto y más te quiero.
Cariño mío, té quiero. Quiero té contigo. Cariño mío, te
quiero. Te quiero conmigo, te quiero conmigo en todo momento; te quiero conmigo
al despertar y al irme a dormir porque esta cama se hace cada vez más infinita
en tu ausencia, tu ausencia que solo logra evidenciar en mi rostro lo mucho que
te quiero, lo mucho que te siento.
Déjame fumar un último cigarro mientras tú te terminas la
cerveza y nos vamos. El mundo nos espera afuera y es tiempo de partir a vivir
los sueños que siempre imaginamos… No dejes que el clima te desanime, amor, que
después de la tormenta siempre sale el sol. Sale a caminar y deja que el viento
te vuele el pelo, deja que el viento te roce entero.

Me encanta lo que escribes.
ResponderEliminar